La tendencia es pensar que todo lo que tenga que ver con el estado de ánimo viene por nuestro cerebro que nos dicta como actuar. Muchos estudios indican que las hormonas que dominan nuestra mente se secretan en los intestinos. Nuestro primer cerebro se encuentra en los intestinos y de allí manda señales e instrucciones a nuestra mente que se encarga de ponerlas en orden y ejecutarlas.
Por lo cual si nuestro intestino es saludable, nuestra mente también lo será. Uno de los puntos críticos que crean desbalance emocional, mental y físico es la proliferación de bacterias malas en el intestino delgado.
Cuando el intestino es permeable, esto es muy común. Incluso hay una enfermedad recientemente tratada en los Estados Unidos de America que se llama SIBO Síndrome of Bactaria Overgrowth, que es la sobre población debacterias en el intestino delgado. Dependiendo el tipo de bacterias que se tienen, es el tipo de probióticos que se debe utilizar y así mismo la cantidad del mismo. El SIBO es una enfermedad que da como efecto secundario a la celiaquia.
En estos tiempos es más común escuchar qué debemos utilizar probióticos. A veces el uso de probióticos también puede causar depresión, ya que sino es el adecuado puede alterar la flora intestinal y desbalancear la secreción de serotonina. Siempre que uno padece enfermedades gastrointestinales es importante hacer un estudio de flora y ver qué “bichos” son los que tenemos. Si hay mas malos que buenos, hay que tomar acción rápido con la ayuda de un medico especialista en flora intestinal.
Cuando nos recetan antibióticos, los doctores siempre tratan que sea como el último recurso para no crear resistencia al mismo, pero también para que no haya alteración de flora intestinal que puede crear muchas otras enfermedades. A veces queremos optar por el antibiótico de primero y no es lo más recomendable. En mi caso desarrollé celiaquia por el uso prolongado de antibiótico entre infecciones de orina y micoplasma en los pulmones. Eso me ocasiono un desbalance de mi flora intestinal detonando así la celiaquia.
Los probioticos Lactobacillus y Biffidobacterium son bastante comunes. El primero ayuda mas con los estados de animo y a nivelar la ansiedad. El segundo ayuda más a mantener la salud de la microflora intestinal. Incluso hay bacterias que te hacen ser mas propenso a engordar o adelgazar. Los bacteroidetes te ayudan a adelgazar y los firmicutes te ayudan a engordar. Dependiendo de cuales tienes mas en la microflora, así será tu físico. Hay alimentos que ayudan al crecimiento de las bacterias que necesitamos. La dieta baja en grasa y baja en carbohidratos alimenta a los bacteroidetes que serán los responsables de que adelgaces. Los azúcares tienden a alimentar las bacterias malas o bichos malos como me gusta llamarlos y es por esto que es bien importante no consumir exceso de azucares. Cuando el SIBO da se debe seguir una dieta llamada LOW FODMAP que es basada en la cantidad de alimentos que se puede consumir y es por fases y con una duración de casi tres meses.
Los probióticos también pueden consumirse con los alimentos de manera natural con vegetales fermentados y productos lácteos sino eres intolerante a la lactosa. Es importante no consumir proteínas con antibióticos, ya que por más que uno no los ingiera directamente, al comer carnes que sí lo obtuvieron, hacemos el mismo daño a la flora intestinal.
Antes de tomar cualquier probiótico deberías consultar a tu medico sobre todo si estas tomando otros medicamentos de salud mental. No siempre la cantidad de probióticos es lo que hace la diferencia, sino la cantidad de diferentes tipos de probióticos que tu cuerpo necesita.
