Las dudas más comunes sobre la celiaquía, respondidas desde mi experiencia como paciente y con base en las guías médicas actuales.
¿Qué es la enfermedad celíaca?
Es una enfermedad autoinmune: al comer gluten, el sistema inmune ataca el intestino delgado. El gluten es una proteína del trigo, la cebada y el centeno. Afecta aproximadamente al 1% de la población, y muchas personas viven años sin diagnóstico porque los síntomas pueden aparecer en casi cualquier parte del cuerpo, no solo en la digestión.
¿Es lo mismo que una alergia o una intolerancia al gluten?
No. La celiaquía es autoinmune y daña el intestino, por lo que exige una dieta estricta, incluso sin trazas. La alergia al trigo y la sensibilidad al gluten no celíaca son condiciones distintas, con otros mecanismos y otro manejo. Lo explico en el artículo Alergia, sensibilidad e intolerancia.
¿Cómo se diagnostica?
El primer paso es un examen de sangre de anticuerpos antitransglutaminasa IgA (tTG-IgA), junto con la IgA total para descartar una deficiencia que daría un falso negativo. Si sale positivo, el diagnóstico se confirma con una endoscopia y biopsias del duodeno: las guías recomiendan al menos cuatro muestras de la segunda porción del duodeno y dos del bulbo. Busca un gastroenterólogo con experiencia en celiaquía y dile que sospechas la enfermedad antes de la endoscopia.
Ya dejé el gluten. ¿Puedo hacerme la prueba?
Los exámenes solo son confiables si estás comiendo gluten. Si ya lo dejaste, tu médico puede indicarte una “prueba de reintroducción”: las guías británicas de 2026 recomiendan entre 3 y 6 gramos de gluten al día durante al menos 6 semanas antes de los exámenes. Hazlo siempre con supervisión médica, porque los síntomas pueden volver. Un examen genético HLA-DQ2/DQ8 negativo hace muy improbable la celiaquía y puede ayudar a decidir si vale la pena la reintroducción.
¿Se cura?
No tiene cura, pero se controla. El tratamiento es una dieta sin gluten estricta y de por vida. Con el intestino sano otra vez, la mayoría de las personas recupera su calidad de vida. Es importante hacer controles médicos periódicos y revisar vitaminas y minerales, porque al inicio suele haber deficiencias.
¿La avena tiene gluten?
La avena por sí sola no contiene gluten, pero la avena común casi siempre está contaminada con trigo o cebada en el campo o en el molino. Solo consume avena certificada sin gluten. Aun así, una minoría de celíacos reacciona a la avena pura, así que consúltalo con tu médico.
¿Qué significa “sin gluten” en una etiqueta?
Según la norma internacional del Codex Alimentarius, un alimento “sin gluten” debe tener menos de 20 partes por millón (ppm) de gluten. Ese es el nivel considerado seguro para la mayoría de los celíacos. Las frases “puede contener” o “elaborado en planta que procesa trigo” indican riesgo de contaminación.
¿Qué es la contaminación cruzada?
Es cuando un alimento sin gluten entra en contacto con gluten: una tostadora compartida, el mismo aceite de freír, una tabla de cortar o un cucharón. Para un celíaco, una miga es suficiente para causar daño. En este artículo te cuento qué hacer si te pasa.
¿Mis familiares deberían hacerse la prueba?
Sí, conviene que lo consulten con su médico. Padres, hijos y hermanos de una persona celíaca tienen más riesgo que la población general, aunque no tengan síntomas.
¿Dónde aprendo más?
En el blog tengo artículos para empezar una vida sin gluten, viajar y manejar la ansiedad del diagnóstico. En el canal SomosCeliacosPty en YouTube hay dos temporadas de entrevistas con médicos y aliados de la vida sin gluten.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. Fuentes: British Society of Gastroenterology, guía de enfermedad celíaca 2026 (Gut); Beyond Celiac; Celiac Disease Foundation y Codex Alimentarius.